¿Cómo lavar a los gatos?

Parecería que bañar a un gato no es difícil. Pero cuando se pone a trabajar, surgen una serie de preguntas. Por ejemplo, ¿a qué temperatura debe estar el agua, qué productos son los mejores para bañar, lavar a tu mascota en el baño o usar un lavabo? ¿Está bien bañar a los gatos? En este artículo se intentará aclarar las ideas.

Lavar a tu gato: ¿es necesario y con qué frecuencia?

Los gatos de todo el mundo son conocidos por su limpieza. Pero incluso si la mascota nunca sale del apartamento, las bacterias y microbios dañinos que se propagan por el aire se depositan en su abrigo de piel todos los días. Cuando se lamen, ingresan al tracto digestivo del gato y, a medida que se acumulan, debilitan el sistema inmunológico y provocan enfermedades crónicas.

Para evitar que esto suceda, el pelaje del gato de vez en cuando necesita organizar una «limpieza general», es decir, días de baño. Pero, ¿con qué frecuencia?

En este asunto, todo depende de una serie de factores: las características de la raza, la condición y bienestar del gato, su estilo de vida (si tu mascota camina por la calle o no). Se recomienda bañar a los representantes de algunas razas con más frecuencia (por ejemplo, esfinges), mientras que otros (por ejemplo, persas) no deben lavarse innecesariamente.

Si su mascota está caminando al aire libre, la frecuencia de los baños dependerá directamente del grado de contaminación. En general, se recomienda bañar a los «juerguistas» al menos una vez al mes.

Las mascotas que no abandonan el apartamento deben bañarse una vez cada 3 a 6 meses. La mayoría de las veces no es necesario, ya que esto conduce a la piel seca y al deterioro de la calidad del pelaje.

Importante: no se recomienda bañar a las mascotas enfermas y debilitadas. Lo mismo se aplica a los animales sometidos a estrés o en cuarentena (tras vacunación, enfermedad, etc.).

¿Cómo lavar a los gatos?

¿Cómo lavar a un gato?

Lavar gatos implica el uso de productos especiales. No es posible eliminar la suciedad y el exceso de sebo solo con agua, y los champús, acondicionadores y jabones humanos no son adecuados para bañar a una mascota al nivel de pH.

Lavar a su gato con estos productos empeorará la condición de su piel y pelaje. En la mayoría de los casos, son los productos inapropiados los que provocan caspa y dermatitis.

Por lo tanto, para lavar a su mascota, es mejor usar solo productos de alta calidad diseñados específicamente para gatos. Dichos productos están diseñados teniendo en cuenta las peculiaridades de la piel y el pelaje de los felinos. Eliminan delicadamente todas las impurezas, sin resecar la piel, sino por el contrario, la nutren con elementos útiles.

Antes de comprar fondos, lea atentamente el propósito y no olvide seguir las recomendaciones de uso.

Preparándose para lavarse

Antes de pasar al lavado, debe prepararse para ello. Asegúrese de que el gato no coma antes de bañarse. Es mejor si pasan 4 horas desde la última comida hasta los procedimientos de baño.

  • La temperatura óptima del aire en la habitación donde lavará al gato no es inferior a +22 ° C.
  • Temperatura de agua adecuada: + 33–35 ° С.

Para bañar a tu gato necesitarás:

  • champú especial para gatos (y, si es necesario, acondicionador),
  • pelvis,
  • toalla.

¿Por qué es mejor lavar a los gatos en un lavabo que en un baño? Primero, reduce el riesgo de lesiones. Como la mayoría de los gatos, buscara salir corriendo para evitar que se lo bañe, lo malo es que hay veces que, en estos intentos por escapar, los gatos pueden lesionarse. Lavar en una palangana elimina la posibilidad de tales lesiones. Además, los gatos están psicológicamente más tranquilos al estar en el lavabo.

Si planeas bañarte en la bañera, asegúrate de poner una toalla en el fondo para evitar que tu mascota se resbale.

¿Cómo lavar a los gatos?

Pasos de lavado

¿Cómo lavar a los gatos según todas las reglas? Aprendemos por etapas.

  • Llenamos la palangana (o baño) con agua. El nivel del agua llega hasta el pecho de la mascota.
  • Coloque suavemente al gato en el lavabo (bañera).
  • Humedece suavemente la lana. Asegúrese de que no le entre agua en los ojos, los oídos y la boca.
  • Aplicar un champú especial al pelaje. Una pequeña cantidad de producto es suficiente, de lo contrario será difícil de lavar. Lave bien las patas, la cola, el torso y el cuello del gato, siempre en la dirección del crecimiento del pelo. No tocamos la zona de las orejas y el hocico.

Es recomendable eliminar la suciedad del rostro de forma local, sin enjabonar por completo la cabeza. Para quitar el polvo, límpielo con una esponja o una mano ligeramente humedecidas. Si también usa acondicionador además del champú, siga las instrucciones de uso.

  • Enjuaga bien la lana.
  • Después del lavado, asegúrese de secar al gato para que no se enfríe. Si es posible, envuélvalo en una toalla y manténgalo en sus manos durante unos 10 minutos. Así que no solo la ayudarás a secarse, sino que también aliviarás el estrés recibido durante el baño.

Si tu gato no tiene mucho miedo al ruido, puedes utilizar un secador de pelo. Nos aseguramos de que no haya corrientes de aire en la habitación donde se secará la mascota. De lo contrario, no se pueden evitar los resfriados.

Estas simples reglas ayudarán a que sus tratamientos de agua sean efectivos y seguros. ¡Tomamos nota y lo probamos!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.